Inteligencia emocional

15 maneras de mejorar tu estado de ánimo

estres

Tu perspectiva mental puede afectar tu condición física, y tu condición física también puede afectar tu salud mental. Es como la gallina y el huevo: ¿Qué vino primero? Es normal sentirse triste o desanimado por ciertos eventos de la vida. Cuando la tristeza persiste por varias semanas sin alivio, es posible que tengas depresión. La depresión es tratable; busca ayuda si tienes sentimientos crónicos de desesperanza.

Para las fluctuaciones del estado de ánimo menos graves y para obtener ayuda para pasar los inevitables altibajos de la vida, aquí hay 15 cosas que puedes hacer para controlar tu estado de ánimo día a día:

Mantenerte activo. El ejercicio, incluso una caminata enérgica de 10 minutos, puede aliviar el estrés y liberar endorfinas, las hormonas de sentirse bien. La American Heart Association recomienda 30 minutos de ejercicio moderado cinco días a la semana. Pero incluso los incrementos de 10 ó 15 minutos cuentan.

Duerme bien por la noche. Dormir mal puede aumentar el estrés y la irritabilidad. Si tienes dificultades para dormir, considera 11 consejos para una buena noche de descanso.

Habla contigo mismo positivamente. ¿Cómo te ves a ti mismo? Hablar constantemente mal de uno mismo puede ser perjudicial. Nadie es perfecto, pero entrégate el beneficio de la duda y reconoce si necesitas un ajuste de actitud.

Sé agradecido.. La gratitud es un gran antídoto ante la negatividad y está constantemente vinculada a sentimientos de bienestar. Si tienes problemas para encontrar personas o cosas que apreciar, comienza un diario de gratitud y escribe periódicamente razones para estar agradecido.

Retribuye. Encontrar maneras de ayudar a los demás a menudo resulta en hacerte sentir bien. Hay muchas oportunidades de voluntariado con las organizaciones, o simplemente mira a tu alrededor. Lleva las compras de alguien, rastrilla hojas para un vecino anciano o cuida a los hijos de tu amigo durante una hora.

Mantente en el presente. El «¿qué pasaría si?» y el «si sólo» del pasado y el futuro pueden ser paralizantes. Reconoce cuánto tiempo pasas fuera del «ahora» y sé realista sobre lo que puedes hacer con respecto a la situación. ¡Carpe Diem! (¡Aprovecha el día!)

Come sano. Cuando nutres tu cuerpo, nutres tu cerebro. Las proteínas, los alimentos que contienen vitamina B-12 (como verduras de hoja oscura, brócoli y naranjas) y los carbohidratos complejos como avena, peras o frijoles, pueden ayudar a mantener el estado de ánimo elevado o estable. La comida chatarra y el azúcar pueden satisfacer en el momento y luego provocar un estruendo.

Encuentra un amigo. Las amistades previenen el aislamiento, el cual puede tener un efecto perjudicial en la salud mental. Tener a alguien con quien hablar y a quien escuchar puede marcar la diferencia en el mundo.

Aprecia la naturaleza. Un estudio de la Universidad de Stanford concluyó que caminar en la naturaleza podría conducir a un menor riesgo de depresión. Cualquier área verde bastará: encuentra un parque o camina por un barrio con árboles si no tienes acceso fácil a espacios abiertos amplios. Además, la luz solar natural también puede mejorar tu estado de ánimo.

Adopta una mascota. Nada dice amor incondicional como una cola meneando para saludarte en la puerta o un gato ronroneando para ayudarte a dormir. Los estudios demuestran que los compañeros animales pueden reducir la ansiedad y el estrés.

No recurras al alcohol ni a los narcóticos. El encubrimiento temporal de un problema puede conducir a un aumento de la depresión, la adicción y otros resultados negativos o potencialmente mortales.

Busca asesoramiento o ayuda profesional de un terapeuta, miembro del clero, trabajador social o especialista en salud mental con licencia. Pueden ayudarte con estrategias y establecimiento de objetivos para ayudarte a volver a encarrilar tu vida.

Te puede interesar: Coaching para afrontar tiempos difíciles

Busca un grupo de apoyo – si has tenido un cambio importante en tu vida, como pérdida de trabajo, divorcio o pérdida de un ser querido, puede ser útil hablar de tus sentimientos con otras personas que hayan pasado por eso. No estás solo.

Toma una clase, prueba un pasatiempo nuevo, únete a un grupo que tenga un interés similar o explora un lugar nuevo. Si te sientes aburrido y sin inspiración, probar algo nuevo puede ayudarte a descubrir una nueva pasión o talento del que no eras consciente.

Desconéctate. Por último, pasa algún tiempo lejos de las pantallas y las redes sociales. En un mundo siempre encendido, el tiempo en las pantallas se convierte en la norma. Sin embargo, el efecto de estar siempre conectado puede conducir realmente al aislamiento social. El primer paso es ser consciente de cuánto tiempo pasas en las pantallas y qué hace, o no hace, por ti.

Fuente: https://www.palmettogeneral.com/

Foto de Vera Arsic en Pexels

Leave a Comment