Liderazgo Personal

5 CLAVES PARA ALCANZAR TUS OBJETIVOS

Si bien es cierto que has avanzado en la vida, has logrado algunos objetivos que trazaste, es necesario que evalúes lo propuesto con respecto a lo alcanzado, es aquí donde nos percatamos de que seguramente estamos dando vueltas e insistiendo en lo mismo para seguir obteniendo los mismos resultados, pero tú quieres más y ese querer más te puede estar llevando a un estado de insatisfacción al no lograrlo.

En la mitología griega se relata la historia de un personaje llamado Sísifo, quien era considerado como el más astuto entre los hombres, pero por la misma razón era un experto en meterse en problemas, al punto que Plutón lo castigó de una manera particular, lo obligó a subir una enorme y pesada piedra, hasta lo alto de una montaña, pero antes de llegar a la cima la roca caía de nuevo y obligaba a Sísifo a empezar una y otra vez hasta el fin de los tiempos.

Aunque es solo una historia mitológica, sigue siendo muy actual, ya que a algunas personas les sucede lo de Sísifo, viven en una carrera interminable, detrás de metas que nunca se cumplen, viviendo las mismas situaciones repetidamente, sufriendo males perpetuos y cometiendo los mismos errores; Al igual que Sísifo hay personas que han diseñado (en muchos casos de manera inconsciente) para sí mismas muchas de las situaciones que viven y aunque creen poder salir de ellas por su fuerza y astucia, siguen dando vueltas como hámster de laboratorio.

Ya cansadas de dar vueltas y de probar posibles soluciones, algunas de las cuales se presentan como fórmulas mágicas que al final solo causan más y más decepción, se preguntan “¿Qué hago?” y no encuentran respuesta.

Pues bien hoy te traigo 5 claves para superar el estancamiento y salir de la carrera de Sísifo, no te prometo que vas a “parar de sufrir” pero si las aplicas lograrán un cambio en tu vida.

  1. Controla tu mente y tus emociones.

Tengo que reconocer que es fácil escribirlo, aunque no es tan fácil hacerlo; Lo que debes tener en cuenta es que este control si es posible si te habitúas a la sana costumbre de revisar tus pensamientos y a hacerte consciente de tus reacciones emocionales, preguntarte por qué piensas o sientes, como lo haces es un buen inicio. Hay personas que fluctúan en emociones y oscilan entre pensamientos, toman decisiones apresuradas producto de lo que sienten en un determinado momento o de lo que se les cruza por la mente, es decir que reaccionan inmediatamente a lo que propone su mente y su corazón sin tomarse el tiempo para analizar tales emociones y pensamientos. Controlar tus pensamientos y tus emociones te lleva a no tomar decisiones por impulso, muchas de las cuáles terminan poniéndote a cargar una gigantesca piedra de sufrimiento.

  1. Haz un diagnóstico personal

Así como las organizaciones cuando quieren reingeniarse hacen un diagnóstico situacional, de la misma manera, los seres humanos, que no somos perfectos pero si perfectibles, debemos conocer los recursos, habilidades, capacidades, fortalezas con las que contamos y también  nuestras debilidades y carencias; Es un ejercicio sencillo pero profundo de autoanálisis que involucra no sólo indagar sobre lo que conoces de ti, sino también preguntar a otros como te ven, (¿qué es lo que esta tan cerca o tan dentro de ti que no lo alcanzas a ver pero los demás si lo ven?); Afronta  con madurez lo que te dicen especialmente en lo que se refiere a los aspectos en los que puedes mejorar.

  1. Visiona tu objetivo

Ya sabes lo que tienes, ahora pregúntate qué puedes hacer con tus recursos y como puedes mejorar en las áreas débiles, mira hacia tu futuro y piensa en lo que en algún tiempo quieres para tu vida, ponle vida en tu mente al objetivo como si lo estuvieras alcanzando con los recurso que tienes, usa todos tus sentidos para ver escuchar sentir, olfatear, degustar los aspectos que se relacionan con la consecución del objetivo.

  1. Ponle acción.

El punto anterior es relativamente fácil, ya que todos anhelamos lo mejor para nuestras vidas, nadie, a no ser que tenga algún problema mental, aspira a tener un futuro desagradable; Es en este cuarto punto donde se pone a prueba quienes somos verdaderamente y que intenciones tenemos de mejorar y generar cambio, ya que no basta con pensar y emocionarnos con la visión del objetivo alcanzado sino que debemos tomar acción, disciplinarnos para hacer lo que debemos hacer, con el fin de alcanzar lo que queremos alcanzar y esto implica luchar contra nosotros y vencernos. La mejor forma de hacerlo es generando planes a largo plazo y dividirlos en desafíos más pequeños, en actividades diarias; por ejemplo, si uno de tus siguientes objetivos a alcanzar es cursar una especialización, el primer paso sería indagar en la universidad sobre los requisitos, costos de ingreso y sobretodo la fecha en la que puedes ingresar, ponte tiempo para iniciar y terminar y hazlo, esto implica respetarte a ti mismo para cumplir con tus compromisos.

  1. Ajusta tu proceso.

Es conveniente revisar periódicamente, cuanto estas avanzando en tus compromisos y compararlo con lo que te has propuesto inicialmente, para que así puedas hacer las correcciones, también, tu progresiva madurez y conocimiento permitirá cada vez tener un mejor diagnóstico, más ajustado a quien eres. Si al evaluar lo alcanzado con lo propuesto te das cuenta que no estás bien encaminado hacia el logro de tus objetivos reencausa tu camino, cobra ánimo y sigue, teniendo en cuenta que no siempre se logra al primer intento. Cuando hagas el análisis de las razones por las que no estás alcanzando lo que quieres, revisa de nuevo estas premisas que aquí te presento.