Inteligencia emocional

5 CONSEJOS PARA TRABAJAR EN NUESTRAS METAS SIN ANSIEDAD

Muchos psicólogos y orientadores recomiendan tener un plan de vida, donde plasmes tus metas a corto, mediano y largo plazo. De esta forma podemos ver un camino más o menos claro el cual seguir para vivir la vida que queremos.

Usualmente las metas a largo plazo son aquellas que implican las cosas más grandes, que pueden estar relacionadas con conseguir un trabajo que te encante, hacerte muy buena/o en lo que te apasiona o alcanzar la independencia económica.

Tener estas metas nos da motivación para querer seguir haciendo lo necesario para hacerlas realidad. Pero también podríamos correr el riesgo de obsesionarnos con cumplir estas metas y afectar nuestras vidas.

Alcanzar nuestras metas sin sacrificar nuestro presente

Algunas veces nuestras metas pueden parecer tan emocionantes y perfectas, y nos visualizamos tanto habiendo alcanzado esas metas que podríamos terminar dando por sentado su cumplimiento, y nos ponernos ansiosos cuando recordamos que aún no hemos llegado allí.

Esto no significa que tener metas definidas sea necesariamente una razón para tener ansiedad. De hecho, es muy positivo tener metas, porque esto nos motiva a seguir y nos ayuda a estar felices por cada nuevo día.

Cuando comenzamos a trabajar conscientemente en nuestras metas, es importante tener en cuenta una serie de factores que podrían hacer el camino lo más satisfactorio posible.

Ten en cuenta estos consejos para trabajar en lograr tus metas

  1. Determina por qué te has planteado esa meta

Pensar el por qué nos hemos planteado una meta puede ser algo que parece absurdo o que fácilmente pasamos por alto, porque a simple vista puede parecer evidente que si tenemos una meta es porque es importante para nosotros.

Pero cuando pensamos con detenimiento por qué una meta es tan importante para nosotros, podríamos descubrir que tal vez no sea exactamente lo que queremos, o que hay otras cosas más importantes.

Esto debe hacerse con mucha honestidad y con cuidado, porque no se trata de cambiar constantemente nuestras metas, sino de ser honestos con nosotros mismos y trabajar en lo que es más significativo para nosotros, y tal vez también en lo que causa el impacto más positivo en nuestra vida y en la de otras personas.

  1. Divide la meta en otras más pequeñas

Un error muy común, no solo cuando estamos trabajando en cumplir una meta, sino también cuando tratamos de resolver un problema es que comenzamos sin evaluar la situación ni determinando los posibles pasos para hacerlo.

Personas de áreas como matemáticas, filosofía, física, programación o ingenierías tienden a pensar en las cosas como “problemas”, sin que estos sean necesariamente graves, y los dividen en problemas más pequeñas, cuya solución individual significará la solución del problema inicial.

De la misma forma, cuando pensamos en una meta, es fácil agobiarse por lo difícil que podría parecer. Pero cuando determinamos que pasos debemos dar para cumplir nuestra meta, tendremos metas más pequeñas, las cuales serán más fáciles de alcanzar y muy satisfactorias.

  1. Disfruta cada paso que das

Es posible que estemos disfrutando lo que estamos haciendo o aprendiendo cada día en nuestro camino a cumplir nuestra meta. Pero también es fácil sentir que aún estamos lejos, y que no estamos haciendo suficiente.

Cada paso que damos hacia nuestra meta es un paso importante y también uno grande, y que probablemente también representa algo significativo para nuestra vida, pues es otro paso en nuestro camino.

Por ello, recuerda disfrutar cada triunfo que tengas en tu camino hacia tu meta, porque no solo significa que estás más cerca de lograr lo que quieres, sino que has hecho algo importante para ti.

  1. Recuerda que el camino es parte de la meta

Cuando solamente nos enfocamos en la recompensa de cumplir una meta, puede parecer que la única cosa importante es cumplir nuestra meta tan rápido como sea posible para finalmente disfrutar.

Por supuesto, es importante trabajar de forma productiva, pero sin sacrificar el valor de trabajar en una meta. Algunas veces, podríamos haber vivido momentos increíbles y haber aprendido muchísimo en el camino, y sentir que el camino a cumplir nuestra meta fue la verdadera recompensa.

  1. Se paciente y constante

Si hemos pensado en una fecha realista en la que consideramos que podemos cumplir nuestra meta, esto no significa que esta será exacta, pues podría variar y cumplirla en menos o más tiempo.

Lo más importante es que sin importar cuánto tiempo tomará, recordar por qué lo estamos haciendo, disfrutar y trabajar constantemente en un ritmo que funcione para nosotros y nos ayude a ser productivos sin agobiarnos o hacernos sentir mal.

Es normal querer llegar a donde queremos tan pronto como sea posible, pero también deberíamos permanecer pacientes, disfrutando lo que estamos logrando y siendo constantes, para estar siempre en el camino a nuestras metas.

Artículo en colaboración con: https://gananci.com