Relaciones Interpersonales

APRENDE A DETECTAR A UNA PERSONA CONTROLADORA ¿TU LO ERES? (Segunda parte)


5. Busca elogios.
Es común que las personas con problemas de control no sean buenos a la hora de elogiar sinceramente. No quieren que te sientas bien contigo mismo porque puede quitarles el control y hacer que se pierda la atención sobre ellos. Los elogios, cuando los dan, son maliciosos, mordaces y lo que hacen realmente es señalar una imperfección o defecto de la otra persona.

  • Por ejemplo: Cassie es el mejor referente de Maya para sentirse bien consigo misma y le gusta mangonear a Cassie. Así que, Maya suele decir a Cassie que es una buena amiga pero nunca le llama su mejor amiga aunque Cassie siempre se refiere a Maya como su mejor amiga; en este caso, Maya siempre tiene la posibilidad pero nunca lo hace. Cassie tiene un buen cuerpo y a Maya le enoja la atención que los chicos le prestan, por lo que Maya constantemente le dice a Cassie que a pesar de que tiene muy buen cuerpo, no debe presumir de ello ya que los chicos hablan de ella a sus espaldas.
  • Ten cuidado si eres muy atractivo(a) y la persona controladora no lo es. En este caso, es posible para una persona controladora hacer tu vida miserable. Tu aspecto se convertirá en un obstáculo es una relación de control, porque muy probablemente sentirán celos y harán lo posible para que pierdas la confianza en tu apariencia. Por ejemplo, una madre puede sentirse amenazada por la juventud de su hija e intentará hacer que su hija sienta que carece de estilo, incluso ayudará a que esto ocurra eligiendo su ropa o limitando su posibilidad de elegirla o de llevar maquillaje, etc. En una situación en la que la persona controladora sin atractivo se siente amenazada por el de la otra persona, rara vez lo elogiará; si acaso, lo más probable es que te recuerde tus defectos.
  • Una persona controladora intentará controlar tu manera de vestir y hablar, o incluso criticará tu opinión.

6. Sé precavido con cualquier persona que parezca incapaz de entender o aceptar un “no”.Esta persona es un problema con tendencias controladoras, y estás destinado a que te pase por encima. Esta persona tenderá a insistir hasta que te agobies y rindas, cambiando tu firme no a un frágil sí, y dejándote con el sentimiento de culpa y vergüenza de ti mismo. Recuerda que estás en tu derecho de tomar decisiones, incluyendo aquellas que son negativas y hacen que te opongas a hacer lo que esta persona te pide.

 7. Considera qué ocurre cuando quieres ser tú mismo o actuar por tu cuenta. ¿Te encuentras a menudo cambiando tu propia personalidad, planes o puntos de vista para que se ajusten a los de otra persona, incluso si habitualmente eres una persona fuerte? Si es así, es posible que estés tratando con una persona controladora. En lo que respecta a ti, estos son algunos puntos clave que llevan a estar en la posición de ser controlado:

  • ¿Esta persona ignora, cambia o reinterpreta tu propia experiencia o expresiones de tus emociones? Los controladores intentan definir tu realidad. Si dices que estás cansado y la otra persona te dice que no, es una señal de que él o ella es una persona controladora.
  • ¿Te encuentras a menudo sintiendo que debes cambiar tus planes por esta persona? Digamos que tienes tu día planeado, y entonces recibes la llamada de un amigo, y le cuentas tus planes. La persona quiere unirse a tus planes, con la excepción de que tu horario no le viene bien, o quizá no es el sitio al que quiere ir. Lo siguiente que te encuentras, es que tus planes han cambiado totalmente. Acabas viendo una película que no querías ver, en un momento en el que ni siquiera te apetecía.

8. Analiza cómo esta persona ve las situaciones difíciles, los momentos de tomar decisiones mutuas o cuestiones de responsabilidad. Es en estos campos en los que realmente puedes ver a una persona controladora por completo. A diferencia de una persona con fuertes opiniones (que puede ser molesta en sí misma pero no busca controlar, solo exponer sus opiniones de manera contundente), una persona controladora carece de la habilidad de tolerar o aceptar diferencias entre los dos. Es más, una persona controladora siempre busca maneras de cambiar partes de tus rasgos o personalidad, transformándote en parte de su intento débil de controlar el mundo a su alrededor. Mientras que puede decirse que las relaciones no son democracias, tampoco son dictaduras. Es importante buscar un equilibrio en el que te encuentres a gusto en cualquier relación y la habilidad de comprometerse, tolerar, ser flexible y dar y recibir en ambos sentidos es esencial para las relaciones sanas.

  • La mayoría de personas controladoras siempre sacan a relucir durante las discusiones las expresiones, “tú eres el problema”, o “tienes un problema”. Nunca es su culpa.
  • La gente controladora suele tener dificultades para lidiar con los problemas de manera objetiva y manipularán la conversación para culpar a otros cuando señalan sus errores. Cuando esto ocurre, termina la discusión sin dejar que la persona controladora te eche la culpa o desacredite a ti u otros.
  • Si realmente quieres a esta persona, el “amarre” que tiene sobre ti puede hacer que te sea difícil ver y escapar de ella porque tu amor puede hacer que intentes excusar su comportamiento.
  • La gente controladora suele degradar o criticar a otros para crecerse y parecer superiores y con el control. De hecho, una persona controladora es fácil de localizar por su constante monólogo sobre cuán despreciable, estúpido, malvado, ridículo, molesto, etc. es el resto del mundo (aunque posiblemente nunca es ninguna de esas cosas).

9. Observa lo que ocurre con tus otras relaciones.Cuando la persona controladora esté cerca de tus amigos y conocidos, ten cuidado. La persona controladora intentará causarte problemas entre tú y tus amigos, lanzando rumores, intentando crear divisiones (divide y vencerás) e incluso llegarán a contar mentiras (exageraciones para ser más suaves) sobre ti hacia ellos o viceversa, para intentar romper tu unión con ellos. Su principal objetivo es aislarte de los demás para que puedan tenerte para ellos mismos, dentro de la realidad que intentan tejer para ti. Permanece alerta; cualquier intento de alejarte o degradar a tus amigos y conocidos de tu vida es una bandera roja.

  • Evita conversaciones sobre interacciones, intereses mutuos y relaciones de amistad o pareja que tengas cuando la persona controladora esté presente. Sabes que le hará estallar y si tienes que dar la impresión de que eres un ermitaño en su presencia, es mejor a que haga trizas tus demás relaciones con sus comentarios maliciosos e insensibles.

10. Observa la vida social de esta persona.La gente controladora normalmente no tiene amigos cercanos, y en raras ocasiones tiene amigos que sean más atractivos, inteligentes o bien parecidos que ellos. Suelen sentir celos de la gente popular, exitosa, y criticarán a aquellos que los demás tengan en buena estima. La falta de amigos cercanos puede ser una señal adicional de una incapacidad de tolerar a otros y de su necesidad de controlar firmemente las relaciones.

  • Las relaciones de amistad y pareja no se crean sobre quién tiene el control. Son interacciones mutuas basadas en compartir el dar y recibir y buscar siempre un equilibrio.

11. Busca si existe abuso de poder administrativo o social, incluyendo cuando hay derechos compartidos.Una persona controladora tiende a mantener lazos sociales o legales (como amenazas de litigio, divorcio, matrimonios amañados, contratos de alquiler a compañeros de piso, planes de llamadas telefónicas compartidos, mal uso de un crédito compartido y contratos similares), especialmente si hay derechos administrativos incluidos. Incluso en las redes sociales, podrá bloquear y desbloquear a una persona antes que romper la relación, como otro intento de controlar una relación complicada o fallida.

  • Sospecha de la excesiva generosidad de una personalidad controladora pues puede ser una forma de impresionar y controlarte. Aparentando que te da muchas cosas, te hace creer que siempre te estás beneficiando de alguna forma, haciéndote sentir como si le debieras algo, quizás incluso pasado el tiempo. Entonces ellos utilizan ese sentimiento de obligación que tienes hacia ellos para controlarte.

Espera la última parte la próxima semana.

Fuente: http://es.wikihow.com/

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