Inteligencia emocional

Cómo detectar una falsa sonrisa

Como detectar una sonrisa verdadetra

Somos capaces de distinguir una sonrisa hasta a 45 metros de distancia. Este dato bastaría para argumentar que la boca toma un papel protagonista en la expresión facial de las emociones.

Su expresividad supera a la de la nariz, las mejillas y el mentón. El primero en estudiarla fue Guillaume Duchenne que, a finales del siglo XIX, se interesó por la fisiología de la sonrisa, si bien lo hizo a través de experimentos un poco macabros.

Duchenne utilizaba descargas eléctricas para estimular con precisión un determinado músculo, y las expresiones resultantes le llevaron a la conclusión de que una sonrisa de felicidad estaba formada por los músculos de la boca, pero también por los de los ojos.

Hoy en día, la sonrisa Duchenne hace referencia a la espontaneidad y sinceridad de la expresión, que se caracteriza por el movimiento de los músculos faciales que elevan la Comisura de los labios y dibujan patas de gallo alrededor de los ojos.

Esta sonrisa tiene su origen en el sistema límbico, que está implicado en la respuesta a estímulos emocionales e instintivos.

Existen también sonrisas voluntarias, que implican otras regiones del cerebro como la corteza motora, y no dibujan las mismas arrugas en la cara, pues implican otros músculos. La razón de ser de a sonrisa provocada a conciencia es, por ejemplo, apaciguar una situación violenta o incómoda. En estas circunstancias, nuestro interlocutor se dará cuenta de que queremos destensar la situación con nuestra sonrisa, aunque no sea espontánea.

Según el gran experto en expresión facial Paul Eckman, los  tipos principales de sonrisa son: sincera, amortiguada, falsa, burlona, desdeñosa, temerosa y triste.

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  • Sonrisa sincera. Expresión veraz y genuina, que se caracteriza por el movimiento espontáneo de los músculos faciales que elevan la comisura de los labios y hacen aparecer patas gallo alrededor de los ojos.
  • Sonrisa amortiguada. El apretón de labios apacigua la intensidad de la sonrisa, en la que se estira la comisura y se dibujan patas de gallo alrededor de los ojos.
  • Sonrisa falsa. Sonrisa mentirosa que esconde otra emoción que no se corresponde con la alegría. El objetivo es hacer creer al otro un bienestar que no es cierto.
  • Sonrisa burlona. Los labios ascienden de forma muy pronunciada dibujando una sonrisa que recibe el nombre de “Chaplin”, en honor al actor de cine mudo. Es como si uno se alegrase sonreír.
  • Sonrisa desdeñosa. Sonrisa de indiferencia en la que el músculo que rodea la boca se contrae y abulta mejillas, a veces pueden configurarse hoyuelos.
  • Sonrisa temerosa. A pesar de ser una sonrisa, no muestra ningún tipo de expresión positiva. Los labios se ensanchan a lo largo de la cara, hacia las orejas.
  • Sonrisa triste. Este tipo tampoco expresa una emoción positiva. Su forma asimétrica y apaisada no pretende ocultar una adversidad.

Fuente: Jar Núria “Comunicación no verbal” edit. Bonalletra Alcompas – 2018