Liderazgo Personal

CÓMO SABER SI TE ESTÁS AUTOENGAÑANDO

Cuando decides hacer un cambio importante en tu vida como descubrir tu propósito o misión vital, a veces te enfrentas a una cuestión bastante incómoda: ¿Y si lo que creo que quiero hacer no es lo que en realidad quiero? ¿Y si me estoy engañando?

Lo sé: no es fácil saberlo, especialmente cuando estás al principio del camino. De hecho, la única forma de saber si esto que quieres hacer o te está sucediendo es para ti o no, es probando primero, arriesgándote, iniciando tu camino y viendo qué te trae esto por lo que has apostado.

Pero también existe un autoengaño que es una situación vital que llevas aguantando durante mucho tiempo. Te voy a poner un par de ejemplos bastante comunes:

► Un trabajo en el que no eres feliz pero te pagan muy bien y tienes una buena posición social, por lo que te autoconvences de que esto es lo que realmente quieres.

► Una relación de hace tiempo que ya no funciona, pero te niegas a imaginar una vida en soledad, por lo que te dices que es normal tener una vida en pareja aburrida y sin proyecto común.

En realidad sabes que esa parte de tu vida no va como quisieras, pero te enfocas en otros aspectos, diriges tu energía a otras áreas de tu vida. Si eres infeliz en tu relación, es posible que dediques todo tu esfuerzo en triunfar laboralmente… o si eres infeliz en tu trabajo, puede que desarrolles algún tipo de vicio emocional o estés saliendo hasta las tantas con tus amigos o compañeros, por poner algún ejemplo.

¿Pero qué es realmente el autoengaño?

No es ningún secreto. Muchos vivimos en ese autoengaño constante, de forma consciente o no. Por un lado, el autoengaño es el resultado de una manipulación externa y creencias adquiridas, como por ejemplo el hecho de que nos digan qué carreras son las mejores para nuestro futuro, que el éxito en una pareja equivale a relaciones sexuales extraordinarias o que nuestra felicidad depende de nuestro poder adquisitivo o el consumo de productos que nos ofrece la publicidad.

Como ves, se trata de ideas que no son exactamente nuestras, por lo que es vital que seamos capaces de escuchar nuestro interior y de analizarnos, para así darnos cuenta de si lo que nos han vendido es válido para nosotros. No lo que nuestra familia, amigos, pareja, jefe, compañeros de trabajo, el colectivo social al que pertenecemos quieren, sino aquello que nos hace felices y plenos a nosotros como seres individuales y únicos que somos.

El autoengaño es uno de nuestros peores enemigos, pues muchas veces llegamos a creernos de una forma totalmente ciega algo que no es verdad o que no está́ hecho para nosotros. A veces es el miedo a nuestros propios deseos, la falta de confianza en uno mismo o el temor a quedar fuera del círculo de aceptación social, a perder el respaldo de nuestros amigos o nuestro trabajo.

El autoengaño tiene que ver con los cánones aceptados en una sociedad en un lugar y momento determinados, y si notamos que nuestros deseos no corresponden a esos cánones, el miedo a la soledad nos empuja a cambiar de forma involuntaria nuestros deseos y sustituirlos por aquellos que sientan bien a la gran mayoría.

Desenmascarando el autoengaño

Pero el autoengaño no sólo tiene que ver con las creencias sociales, muchas veces, somos nosotros mismos quienes nos autoengañamos por miedo a sufrir o por puro desconocimiento. Aquí te propongo 3 pasos para que puedas desenmascarar tu propio autoengaño.

¿Qué se esconde en realidad detrás de nuestro autoengaño?

► Un dolor oculto, reprimido: ¿cuál es el verdadero problema que tratas de evitar o ignorar en estos momentos? Te invito a conectar con tu dolor, ese dolor que muchas veces ignoramos y no queremos ver. Con dolor me refiero a ese problema importante que estás evitando solucionar o no quieres ver que existe.

La mejor forma de descubrir este dolor es analizando tu satisfacción personal en las distintas áreas de tu vida: amor, familia, salud, trabajo, finanzas y emociones. Las áreas que menos feliz te hacen pueden ser una verdadera fuente de dolor que tal vez estés ignorando.

► Falta de conexión con tus verdaderos valores: si no conoces tus valores, vives una vida vacía, sin una verdadera autorrealización, sin conectar con las emociones que te proporcionan felicidad, es posible que estés buscando encontrar soluciones fáciles y rápidas para tapar tu verdadero problema.

Además si ves que entre tus 5 principales valores hay algunos que se contradicen, es bastante fácil que te auto-sabotees.

► No eres consciente de tus principales necesidades primarias: cuando sabes cuáles son tus 3 necesidades principales y las pones por orden de prioridad, puedes saber claramente hacia dónde debes enfocar tu energía para sentirte más realizado y feliz. Te invito a que pienses en esas 6 necesidades en tu vida diaria y veas cuáles son las más importantes para ti:

– seguridad (estabilidad, comodidad, confort, saber que todo está bajo tu control en la vida…)

– variedad (diversión, aventura, pasión, ocio, desconexión…)

– amor /conexión con otras personas (sentirte parte de un grupo social, sentirte aceptado, querido y teniendo relaciones cercanas con familia, pareja, amigos, compañeros, etc.)

– importancia (sentirte orgulloso de tus logros, sentirte especial y diferente, destacar en algo, autoestima, autovaloración…)

– crecimiento (sentir que te desarrollas a nivel personal o profesional, emocional o espiritual y sientes que avanzas en tu vida)

– contribución (ayudas a los demás con tu trabajo, contribuyes a un mundo mejor, aportas valor a otros, dejas huella en este mundo)

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El autoengaño como puedes ver tiene que ver con tus creencias, valores, necesidades primarias… Sólo conociéndote a fondo, puedes saber si te estás autoengañando o no.

Autor: María Mikhailova

Fuente: http://www.larazon.es

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