Motivación

CONOCER EL MAL

Un barco había encallado en el río Mississipi, y el capitán no podía zafarlo. Por fin llegó un joven que le dijo:
– Capitán, tengo entendido que usted necesita un piloto que lo saque de este apuro.
– Así es. ¿Es usted piloto?
– Sí, señor.
– ¿Conoce usted todos los peligros, y los bancos de arena?
– No, señor.
– Entonces, ¿cómo piensa sacarnos de aquí si no sabe dónde están?
– Es que sé donde no están, señor Capitán.

En la sociedad actual cada vez más se transmite la idea de que los niños y jóvenes deben experimentar el bien y el mal, incluso los especialistas en comportamiento humano día a día se unen más a la idea de “probar TODO” lo que la vida ofrece y sin restricciones, se ha perdido la conciencia del bien y el mal en el afán de vivir nuevas experiencias. Es tan absurdo como meter las manos al fuego solo por comprobar que es cierto lo que te han dicho, que quema, en realidad no necesitas conocer lo malo para evaluar los efectos sobre ti, si ya conoces vidas arruinadas por experimentar con lo que hace daño, para que necesitas vivirlo, más bien toma como ejemplo y sigue las experiencias positivas que a otras personas les han permitido ser mejores y dejar un legado.