Relaciones Interpersonales

¡CONTROLE AL PERRO!

Cada persona tiene dos o tres respuestas emotivas, verdaderos reflejos automáticos que casi siempre causan problemas. Hay gente que por cualquier motivo empieza a llorar, otras empiezan una pelea, otras se deprimen.

Son como Lobo, aquel perro medio aburrido que siempre está saltando encima de las personas, por cualquier motivo. El dueño entra en la casa diez veces al día, y el perro salta todas las diez veces. Llega un amigo, el perro salta. Llega un ladrón, el perro salta.

En el fondo es inofensivo, pero su salto maltrata de verdad. El no sabe eso (¡es sólo un perro!) y salta. Salta porque salta, y listo. ¡No hay quién le enseñe a Lobo que deje de saltar!

Esos reflejos automáticos, nuestros perros emocionales, siempre están prepara­dos para saltar. Si la mujer no pone la mesa, el marido se enfada. Ella discute con él y se deprime.

¿Usted ya notó cuáles son los dos o tres perros que hay en usted?

Observe aquellas reacciones automáticas suyas, que se presentan sin que usted lo planee, sencillamente como su forma viciada de reaccionar ante las situaciones.

En esos casos, la mejor forma de no provocar conflictos innecesarios es controlar a sus perros internos. Si no, Lobo puede asustar a las personas que usted ama.

Fuente: Shinyashiki Roberto – No le tema a Triunfar – Edit. Norma S.A

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