Motivación

EL PERRO AMARRADO

Hay una escena famosa de los dibujos animados que está muy relacionada con lo que sucede en la vida de algunas personas, y si tuviste niñez o aun como adulto, si te gustaban los dibujos animados seguramente recordarás la escena.

Se trata del famoso Gallo Claudio y su no tan famoso antagónico George, un perro que mantiene en peleas constantes con Claudio; la escena es aquella en la que el Gallo Claudio se acerca al perro mientras este duerme, le levanta la cola y con un palo le propina varios golpes en el trasero, seguidamente el gallo sale a correr y llega hasta un punto límite donde ha trazado una línea y se detiene a un lado de la línea mientras que su oponente se ve obligado a detenerse justo antes de agarrar al gallo y a solo unos milímetros de la línea donde el arrogante Claudio hace gala de su estrategia.

El perro se desespera y por más que lo intenta no puede avanzar porque tiene una soga amarrada a su cuello que le impide seguir. Esta escena que nos ha hecho reír algunas veces la vemos reflejada en la vida de algunas personas aunque sin tanto humor. Te ha pasado que al igual que el perro George,  tratas de avanzar hacia la consecución de tus anhelos, objetivos, propósitos, pero llegas a un punto donde te estancas?

Y vuelves y lo intentas tomas impulso, inviertes recursos y nada, todo llega hasta ese límite y es así como muchas personas hoy tienen cantidad de situaciones inconclusas: carreras sin concluir, proyectos sin terminar, empresas que se quedan solo en el papel, constantes fracasos en relaciones sentimentales que siempre llegan al mismo punto dejando el sin sabor de haber invertido sin obtener resultados, problemas que persisten y no se resuelven y toda una serie de situaciones que llegan a un punto muerto.

No pretendo justificar a aquellas personas que no alcanzan sus objetivos por pereza, aplazamiento, indiferencia u otros factores que están bajo su control, de hecho ese no es el tema que me motiva a escribir estas líneas; lo que quiero es que te percates de lo que te puede estar sucediendo, que se ha convertido en algo habitual para ti y que sin saberlo es el reflejo de la imposición de una soga, que te amarraron o te amarraste, no a tu cuello, sino a tu mente.

Este fenómeno que te pone un límite del cual no avanzas es el resultado de un sistema de programas mentales limitantes que se denominan en la Programación Neurolingüística “Anclajes limitantes” que sabotean tu ascenso a la cima para alcanzar lo que quieres y te lleva a desistir, bajar la guardia, inmovilizarte, llenarte de argumentos para no seguir, acrecentar tus temores, asociar las nuevas experiencias con experiencias de fracaso pasadas entre otros comportamientos.

Si esto te sucede te doy cinco recomendaciones que seguramente te van a ayudar:

1. Identifica cuales son las situaciones en las que no avanzas.

2. Identifica los pensamientos y sentimientos que surgen antes de paralizarte  

3. Confronta esos pensamientos y sentimientos, plantea y declara lo contrario a lo que piensas y lo que sientes.

4. Visualízate obteniendo lo que quieres (Graduándote, cerrando ese negocio tan importante, siendo feliz en tu relación de pareja, superando tu miedo etc.), cuando imagines el logro, usa todos tus sentidos, obsérvalo, siéntelo, ¡Vívelo!

5. Convéncete radicalmente de que puedes lograrlo.

Si tienes dudas sobre la aplicación de estas recomendaciones escríbeme: contacto@wilmancuellar.com

También cuéntame los resultados que tengas cuando las pongas en práctica.

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