Liderazgo Personal

“EL TEMOR ES UN INTERÉS QUE SE PAGA POR UNA DEUDA QUE NO TIENES”

La mayoría de los temores que enfrentamos a diario no se basan en hechos. Los generan nuestros sentimientos. Un estudio de la universidad de Michigan muestra lo siguiente:

El 60% de nuestros temores son completamente infundados, nunca ocurren.

El 20% están enfocados en nuestro pasado, lo que queda completamente fuera de nuestro control.

El 10% de nuestros temores se basan en cosas tan ínfimas que no provocan una diferencia apreciable en nuestra vida.

Del 10% restante solo un 4 o 5% se puede considerar justificable.

Estas  estadísticas muestran que todo el tiempo y energía dedicados al temor son un desperdicio, y son contraproducentes el 95% del tiempo.

Eso me recuerda una historia que oí acerca de una pareja que estaba acostada en su cama tarde en la noche. El marido estaba completamente dormido hasta que la esposa le golpeó las costillas diciendo:

-Luis, despierta. Hay un ladrón abajo. -Luis, despierta.

– Ya, está bien – dijo Luis mientras se sentaba a la orilla de la cama y buscaba sus zapatillas, por lo que parecía ser la vez número diez mil.

– Estoy levantado. – Entonces tomó su bata, caminó soñoliento hacia el corredor y luego bajó las escaleras. Cuando llegó al último escalón, se encontró mirando el cañón de un arma.

-¡Quieto allí, compadre! – dijo con firmeza una voz que salió de detrás de una máscara. – Muéstrame donde están tus artículos de valor.

Luis lo hizo. Cuando el ladrón tuvo llena su bolsa y se aprestaba a retirarse, Luis le dijo:

– Espera, ¿no podrías ir a conocer a mi esposa? Ella te ha estado esperando por más de treinta años.

El temor es un interés que se paga por una deuda que no tienes. Si has permitido que el temor te desvíe, es el momento de mirar mas allá de tus sentimientos y examinar el pensamiento que genera tus temores. Compara tus moldes de pensamiento con los hechos y mira donde no cuadran. Si tu enfoque es hacia el pasado, trata de superarlo. Si tu preocupación es por cosas ínfimas, recuerda lo que es realmente importante. Y si no puedes cambiar tus patrones de pensamiento, busca la ayuda de un consejero profesional. No permitas que tus sentimientos te mantengan aprisionado.

Fuente: Maxwell John – El mapa para alcanzar el éxito. Edit Betania. Miami.

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