Relaciones Interpersonales

¿ERES LUZ PARA LOS DEMÁS?

Un ciego caminaba por las calles oscuras de una ciudad de oriente con una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna, como aquella. De pronto se encontró con un amigo, quien al reconocerlo le preguntó:

  • ¿Qué haces, amigo, con una lámpara en la mano? Si no ves, ¿para qué te sirve?
  • Es que yo no llevo la lámpara para ver mi camino; conozco de memoria la oscuridad de estas calles. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me ven.

Cada uno puede alumbrar el camino para sí o para otros, aunque aparentemente ellos no lo necesiten. No es fácil alumbrar el camino de los demás. Muchas veces en lugar de iluminar, oscurecemos con el desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento o la indiferencia.

Iluminemos a nuestros semejantes sembrando una luz de esperanza en su corazón herido. Nuestro dolor se minimiza cuando ayudamos a otros a sobrellevar el suyo.

¿Estas siendo luz u oscuridad para los demás?

Fuente: J. Lopera, M. Bernal “La vaca sin culpa” Edit. Intermedio

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