Motivación

FE A PRUEBA DE PRUEBAS

Un Hombre iba manejando su camión por una angosta carretera que corría a lo largo de una región montañosa. A su derecha había un precipicio que descendía, de modo muy empinado, con unos 150 metros hasta el fondo de un cañón. Cuando el chofer doblaba siguiendo una curva, súbitamente perdió el control del vehículo, saliéndose de la carretera y cayendo por la ladera de la montaña, rebotando contra esta hasta llegar al fondo del precipicio donde estalló en llamas, aunque el aterrorizado hombre había sido lanzado fuera del camión, al este caer por el borde de la carretera hacia abajo, se las había arreglado para agarrarse de un arbusto que estaba cerca de la parte de arriba y allí estaba él, aferrado desesperadamente a la pequeña rama y colgando peligrosamente sobre el abismo. Después de tratar de tirar hacia arriba por sí mismo durante varios minutos, grito con desesperación:

–          ¿Hay alguien allá arriba?

A los pocos segundos, la potente voz del Señor resonó en toda la montaña, diciendo:

–          Si yo estoy aquí. ¿Qué quieres?

El hombre suplicó:

–          ¡Por favor, sálvame! No puedo seguir agarrado de esta rama por mucho más tiempo.

Después de otra angustiosa pausa, la voz dijo:

–          Está bien. Voy a salvarte. Pero primero tienes que soltarte de la rama, y confiar en que yo te voy a agarrar. Solo suéltate ahora. Mis manos estarán debajo de ti.

El hombre estaba balanceándose peligrosamente agarrado de la rama, miro por encima de su hombro al camión en llamas que se encontraba en el fondo del precipicio y luego gritó: “Hay alguien más, que me pueda ayudar”

¿Se ha encontrado usted alguna vez en un aprieto parecido a éste? ¿Le ha suplicado alguna vez a Dios que le ayude en una situación angustiosa y le ha contestado pidiéndole que usted confíe en el? ¿Ha considerado alguna vez la respuesta de Dios, y luego ha preguntado: “¿Hay alguien más que me pueda ayudar?”.

Nosotros creemos que sabemos que es lo que necesitamos en un momento de crisis, pero a menudo Dios tiene otras ideas.

Fuente: Dr. Dobson J. – Cuando lo que Dios hace no tiene sentido. Edit. Unilit

Leave a Comment