Historias de Éxito

NO DEJES QUE EL DESALIENTO TE VENZA

La vida de muchos hombres prósperos demuestra que con frecuencia han conocido numerosos fracasos, a veces espectaculares, antes de llegar a obtener fortuna. Lo mismo ha ocurrido con numerosos artistas que conocieron una gloria súbita después de atravesar períodos muy cortos. Así fue, por ejemplo, para Pablo Picasso, quien, poco tiempo antes de ser revelado al público gracias a la estadounidense Gertrude Stein, a quien retrató, atravesó un periodo de desaliento tal que hasta llegó a tirar sus telas, pues no conseguía ubicarlas en ninguna tienda de arte. Obras lamentablemente pérdidas para la posteridad, sin contar las que Picasso quemó para calentarse en los inviernos de sus épocas más duras. Si Picasso hubiera renunciado poco antes de conocer a esa estadounidense, si hubiera decidido dedicarse a otra cosa, por cierto no habría conocido la misma gloria y no se habría convertido en multimillonario gracias a la pintura. De hecho, ese pobre pintor, ilustre desconocido, iba a convertirse en el artista más rico de la historia.

A su muerte, una primera estimación de los expertos estableció su fortuna en 750 millones de dólares. Pero una evaluación más profunda llegó a otra conclusión: Picasso valía 1.200 millones de dólares. Además, como las tres quintas partes de su fortuna estaban constituidas por su colección personal de obras de arte, que comprendía cuadros propios y de otros grandes maestros, su valor sigue aumentando. Esas telas se avalúan entre 50.000 y 150.000 dólares, a menos que se trate de sus obras maestras de las cuales algunas, como La mujer desnuda, pintada en 1910, se vendió en 1.100.000 dólares. Como Picasso, poseedor de una energía inagotable, pintaba a veces tres cuadros en una solo jornada, ¡podía ganar diariamente entre 150.000 y 450.000 dólares! A él la perseverancia le dio buenos frutos. Lo mismo que ocurrió con numerosos artistas y actores. La mayoría de las grandes estrellas de la pantalla tuvieron comienzos muy oscuros durante los cuales se vieron obligados a ejercer oficios nada gloriosos y a aceptar papeles en películas de tercera categoría, hasta que bruscamente cambiaron los vientos de su destino.

Posiblemente estas a punto de abandonar, o como dicen popularmente de “tirar la toalla”, pues bien, recuerda que la historia está llena de ejemplos de personas que seguramente, igual que tú,  estuvieron a un paso de desistir, pero que a diferencia de muchos otros decidieron perseverar hasta alcanzar aquello que intensamente sentían en su corazón que era su llamado.

Fuente: Poissant Charles, Godefroy Christian “Mi Primer Millon”. Edit Atlántida S.A (Adaptación)

Imagen: La lectura de Pablo Picasso

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