Liderazgo Personal

RESURGIR COMO EL AVE FÉNIX

Entre toda la literatura de superación, encontramos grandes frases que inspiran a alcanzar el éxito, pero hay una que aunque no habla del éxito, nos da una pauta certera para alcanzarlo, es una máxima del empresario Henry Ford, que nos enseña sobre cómo triunfar, en estos términos: “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.

Empezar otra vez o empezar mejor, no es lo que queremos, es más cómodo mantenernos en lo que ya conocemos, solo la expresión “comenzar” nos desagrada más aún si se trata de un comienzo que no estaba en nuestros planes; Pero a veces las circunstancias nos obligan, siempre esperamos que las cosas marchen de acuerdo a nuestras proyecciones y que tengamos respuesta positiva o por lo menos proporcional a nuestro esfuerzo. Cuando hemos entregado todo en la búsqueda de un objetivo personal o empresarial, cuando hemos derramado sudor y lágrimas para alcanzar nuestro sueño de triunfar, una caída la vemos como una derrota, entre otras cosas porque en la búsqueda de avanzar hacia el logro establecido invertimos recursos que en la mayoría de casos se ahogan en el mar de la dificultad. Hay que decir que será una derrota si nos negamos a continuar, a persistir en el objetivo, muchos de los que siguieron el consejo de Ford y decidieron no quedarse sumidos en el fracaso, a la postre obtuvieron más de lo que habían perdido cuando cayeron en desgracia.

En la mitología antigua encontramos la fascinante historia que bien podría ser fuente de inspiración para los tiempos que vivimos; Se trata del Fénix, seguro has oído el relato de esta historia que nos muestra a un ave capaz de renacer de sus cenizas.

La característica distintiva del ave fénix es que cada quinientos años se encendía en fuego y se consumía, para luego resurgir con todo su esplendor a partir de sus cenizas, es un símbolo de perseverancia y tenacidad, atributos propios de los que no se han quedado como simples espectadores de su propio fracaso sino que se han convertido en protagonistas de una nueva historia en su vida partiendo de lo positivo que deja la experiencia que vivieron.

Es interesante saber que el empresario norteamericano promedio ha ido a la quiebra 4,1 veces, eso significa que fue capaz de levantarse y reponerse de varias caídas antes de surgir y lograr el éxito. Hay casos ejemplares que ilustran esta idea, como el de la compañía Lego, que para ser lo que hoy conocemos tuvo que reponerse de varios incidentes entre ellos dos incendios que consumieron sus instalaciones y que tal la historia del hombre que vio quebrar su restaurante cuando una carretera fue desviada alejando los clientes de su negocio, al encontrarse en una difícil situación optó por salir a vender su receta original de pollo, siendo rechazado por cerca de 1000 restaurantes, hasta que al fin alguien respaldó su idea, la capacidad de reponerse de la caída que tuvo este hombre conocido como el Coronel Sanders nos permite hoy conocer la marca KFC,  también recordemos el  sonado caso de  Thomas Alva Edison que sucumbió 10 mil veces antes de que su invento, la bombilla eléctrica, fuera una realidad. ¿Qué habría pasado si estos hombres no lo hubieran vuelto a intentar?

El verdadero fracaso se presenta cuando renuncias a seguir intentándolo, una caída es el momento para reinventarte haciendo los ajustes necesarios para tomar un nuevo rumbo, con más ímpetu, fuerza e inteligencia.

Ante una caída tienes el poder y la capacidad para resurgir como el ave fénix.

#Resurgircomoelavefenix

“Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender”. Charles Dickens

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