Inteligencia emocional

Siete claves para mantener la mejor actitud aún en recesión

actitud laboral

Si observamos el mundo actual, parece que el célebre filósofo Heráclito tuvo razón cuando afirmó: “Lo único permanente es el cambio”.

Es que, a nivel global, y en muchos países en particular, se viven procesos acelerados de transformación, con la cuota de incertidumbre sobre su destino.

La situación socio económica, los cambios laborales, las nuevas tecnologías, la disrupción de nuevos paradigmas y la energía circulante muchas veces sumen a las personas en un estado de auto- recesión motivacional.

¿Qué significa recesión? Según el diccionario, aplica para cualquier cuestión de retroceso en indicadores de evolución positiva, ya sea a nivel individual, empresarial o como nación.

Aunque, aún en esos casos adversos, otros se han reinventado con increíble velocidad. Es lo que llamamos “resiliencia colectiva”, aquella que tiene la sociedad en su conjunto que, aunada tras un objetivo en común, logra salir adelante.

Entonces, ¿por qué algunas personas salen adelante y fortalecidas, y otras sucumben en el momento de crisis? Al igual que otras disciplinas de acompañamiento, el coaching profesional aporta algunas miradas y respuestas.

Desde una perspectiva individual

Cuando aparecen tiempos de recesión, muchas personas suelen sentirse confusas, cansadas y extenuadas de librar ciertas batallas cotidianas haciendo un gran esfuerzo. A esto se agrega la movilidad laboral, los ajustes, la inflación y cualquier otro indicador que no ayuda al equilibrio emocional interno.

Este derrotero confluye en un agotamiento extra como consecuencia de la situación, aunque, más aún, por la incertidumbre que suele encerrar el proceso, lo que influye decisivamente en una caída de la calidad de vida y de la salud.

Ansiedad, trastornos del sueño, irritabilidad, emociones exaltadas son algunas expresiones de ese desajuste interior que repercute en todos los ámbitos. Siempre es conveniente abordarlo en contextos de falta de rumbo, propósito, perspectivas y liderazgo de proyectos, el coaching ejecutivo profesional y el “life coaching” (temas de la vida cotidiana), pueden ser buenos aliados para acompañar y desenredar los nudos mentales y emocionales.

7 actitudes típicas que florecen en contextos de crisis

Queja. El deporte favorito de más del 70% de la población mundial.

Victimización. No hacerse cargo de la responsabilidad individual que le toca a cada uno.

Inflar los problemas. Dejarse llevar por trascendidos, e interpretar con la lente particular de cada uno todas las situaciones de la coyuntura, haciéndolas una verdad insoslayable.

 Maltrato. Las personas descargan sus tensiones con los que más quieren, o, por el contrario, con anónimos. Los gestos básicos de cortesía y buen trato se diluyen bajo el paraguas del mal momento que se vive.

Quedarte estancado. Dejar de aprovechar las oportunidades -que siempre existen- para poder mantenerte en movimiento por más difíciles que sean los momentos. Tener pensamientos negativos recurrentes es otra forma de estancarte.

Provocar conflictos. A muchas personas parece divertirles confrontar por cualquier cosa, por el solo hecho de molestar al otro, generar un disturbio, e, incluso, querer llamar la atención teniendo actitudes que no contribuyen a mejorar el estado de las cosas.

-Echarle la culpa al otro. La mayoría de las personas quieren un cambio (de cualquier tipo). Pero sólo muy pocas quieren cambiar (ellas mismas). Sin este cambio individual no es posible una transformación colectiva.

7 actitudes que pueden ayudarte a ti y a tu país

Hay muchas formas de construir en positivo, aún en momentos de grandes desafíos del contexto de un país, sin importar el lugar donde te encuentres. Aquí van siete, que quizás quieras considerar para empezar a ejercer hoy mismo:

No des nada por sentado. Esto incluye que consultes varias fuentes noticiosas; chequees y compares, y que verifiques la información que te llega sobre la situación del país (o de tu empresa u organización). Mantén una actitud neutral si estás con mucha negatividad en ese momento; observa en perspectiva. En el coaching trabajamos con posiciones perceptuales (perspectivas) para poder construir alternativas.

Elimina los chismes. Desgastan, consumen toda tu energía y no construyen.

Trátate amablemente (y esto incluye tu relación con los demás). Utiliza palabras como “Gracias”, “Por favor”, “¿Puedo ayudarte?” y la gran llave: la sonrisa. No cuestan nada y generan un impacto de calidad superlativa.

Mantén a resguardo tus proyectos y lo que compartes. Si te mantienes en acción, generando proyectos, necesitas cuidar tu energía. Compártelos una vez que los concretes, porque en las sesiones de coaching profesional escuchamos mucho acerca del “sálvese quien pueda”, y pueden darse situaciones que no sean amables contigo si andas contando tus proyectos a los cuatro vientos.

Evita todo tipo de generalizaciones. “Toda la gente dice…”, “Ya no hay personas confiables”, “Todo es un desastre”, “Escuché a fulano que preanunció un desastre…” son expresiones que no te ayudarán a enfocar tu energía. Sé preciso en tus encuadres: busca tener más claridad, en vez de oscuridad. Te entrego aquí otra herramienta de coaching: las generalizaciones no te permiten tener precisión en tu lenguaje, y como tu lenguaje crea tus pensamientos, y éstos tu realidad, a mayor precisión interna, mejor asertividad externa.

Pasa un tiempo a solas, para reflexionar y trabajar internamente. Más que nunca necesitas reponer fuerzas. El silencio es otro aliado importante para bajar los decibeles de un mundo revuelto, y volver a alinearte internamente.

Evita aumentar el nivel de tensión y de conflictos de todo tipo. Mantén el equilibrio todo lo que puedas. Por ejemplo, puedes pensar en hacer meditación, yoga, caminar en la naturaleza, tomar sol (que aumenta las endorfinas y las demás hormonas de la felicidad), pasea a tu mascota, escucha música tranquila -o buenas canciones energizantes para bailar-, y cualquier otra acción sencilla que te permita bajar el nivel de conflicto que parece flotar en el ambiente.

Con estos recursos, más todos los que elijas agregar, podrás ver en poco tiempo cómo vas modulando mejor tu realidad personal; luego, esto impactará en tu gente cercana; y, como una gran onda expansiva, en tu comunidad. Recuerda: esto funciona sólo si lo practicas lo suficiente.

Autor: Daniel Colombo www.danielcolombo.com

Fuente: www.forbesargentina.com

Foto de RODNAE Productions: https://www.pexels.com/es-es/foto/gente-oficina-en-pie-negocio-8123860/