Liderazgo Personal

¿TIENES UN MACGUFFIN EN TU VIDA?

Hace algunos años los amantes del buen cine tuvimos la oportunidad de ver una película llena de acción llamada Ronin, la cual incluye en su reparto a actores como Robert de Niro y Jean Reno, la trama de la película gira en torno a un misterioso maletín que los buenos y los malos persiguen, aunque nadie sabe su contenido, al final de la película y después de persecuciones espectaculares y violentas escenas de acción, los espectadores nos quedamos esperando conocer el contenido del maletín el cual nunca se revela, sin embargo fue la razón por la cual se desplegó tanta violencia en dicha producción.

Al igual que en Ronin, hay títulos del séptimo arte y de la televisión donde se manejan objetos que aunque le dan sentido a la trama, no se revela que son dichos objetos, este recurso se le conoce en el cine como MacGuffin, que en definitiva es un elemento que hace que los personajes avancen en la trama, aunque el mismo no tenga mayor relevancia.

Seguramente has visto las películas de Indiana Jones con Harrison Ford, o las de Misión Imposible con Tom Cruise, o las creaciones de Alfred Hitchcock; que han usado el McGuffin como elemento de suspenso alrededor del cual gira la trama, mas recientemente en la televisión series como Donde Está Elisa, han usado esta forma de dar vida a la historia que se plantea.

La razón por la que abordo este tema es porque al igual que en el cine y en la televisión, en muchas vidas existen “MacGuffins”, tal es el caso de aquellos que buscan el éxito pero que a la larga no saben ni siquiera que es eso, y en su búsqueda hacen a un lado mucho de lo que existe a su alrededor y que debería darle sentido a sus vidas.

Que diríamos del empresario que quiere darle lo mejor a sus hijos y en su afán termina alejándose de ellos para lograr su objetivo, algo paradójico, ¿no crees? Aquí el Macguffin es el “darles lo mejor” sin saber que posiblemente para sus hijos lo mejor es poder compartir con su padre.

Un Macguffin puede ser también aquel trabajo que te esclaviza y que luchas por conservarlo para subsistir, robándole tiempo a tus relaciones más significativas, para que al final de tus años te des cuenta de que lo que invertiste, sacrificaste y perdiste en esa ocupación no se compensa con lo que al final recibiste.

¿Significa esto que no debes aspirar al éxito, a tener tu empresa, o que no debes entregar lo mejor de ti en tu trabajo? NO, lo que significa es que primero debes definir tus prioridades y tener coherencia entre lo que haces y él “para que” o “para quien” lo haces, de lo contrario, todo aquello por lo que luchas se convierte en un MacGuffin un elemento por el cual corres todos los días y te esfuerzas para que después de un tiempo, y en muchos casos cuando ya es tarde,  te enteres de que no era lo que verdaderamente buscabas o peor aun que te encuentres con la cruda realidad, que lo que alcanzaste no te hace feliz.

Fuente: “El Valor de la Adversidad” Wilman Cuellar®

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