Relaciones Interpersonales

TRANQUILO HIJO, ESO LO HACE TODO EL MUNDO

A la edad de seis años Johnny viajaba en automóvil con su padre cuando los detuvieron por exceso de velocidad. Su padre le entregó al agente un billete de veinte dólares junto con su permiso de conducir. No te preocupes, hijo -le dijo su padre poniendo nuevamente en marcha el vehículo-, eso lo hace todo el mundo.

A los ocho años asistió a una reunión familiar precedida por su tío George durante la cual se habló de los medios más eficaces para defraudar al fisco en la declaración del impuesto sobre la renta. No te preocupes, hijo -le dijo su tío-, eso lo hace todo el mundo.

A los nueve años su madre lo llevó a su primera función de teatro: El taquillero no tenía localidades hasta que su madre sacó de su bolso otros cinco dólares. No te preocupes, hijo -le dijo su madre-, eso lo hace todo el mundo.

A los doce años se rompió los anteojos mientras iba camino a la escuela. Su tía Francine convenció a la compañía de seguros de que los habían robado y le pagaron la indemnización de setenta y cinco dólares. No te preocupes, hijo -le dijo su tía-, eso lo hace todo el mundo,

A los quince años consiguió entrar como defensa lateral derecho en el equipo de fútbol del instituto. Su entrenador le enseñó cómo atajar y al mismo tiempo sujetar al contrario por la camiseta, de tal forma que el árbitro no pudiera verlo. No te preocupes, hijo -le dijo el entrenador-, eso lo hace todo el mundo.

A los dieciséis años encontró trabajo eventual durante el verano en el supermercado. Su labor consistía en colocar las fresas muy maduras en el fondo de las cajas y las que estaban en su punto encima, para que los clientes las vieran. No te preocupes, hijo – le dijo el encargado-, eso lo hace todo el mundo.

A los dieciocho años, Johnny y un vecino suyo solicitaron una beca. Johnny era un estudiante mediocre. Su vecino, en cambio, figuraba entre los mejores de la clase, pero no podía jugar como defensor lateral derecho en un equipo de fútbol. Johnny obtuvo la beca.

A los diecinueve años fue abordado por un alumno de último curso que le ofreció las respuestas del examen a cambio de cincuenta dólares. No te preocupes -le dijo aquel muchacho-, eso lo hace todo el mundo.

Johnny fue descubierto y enviado a su casa. ¿Cómo nos pudiste hacer eso a tu madre y a mí?- le preguntó su padre- Tú nunca aprendiste esas cosas aquí. Su tía y su tío se llevaron también una desagradable sorpresa.

Si hay algo que el mundo de los adultos no puede soportar es un niño que miente…

Autor: Jack Griffin – Adaptado del Chicago Sun Time

Leave a Comment