Liderazgo

UN MAL LIDERAZGO AFECTA LA ESTABILIDAD DEL PERSONAL

Las empresas gastan miles en averiguar por qué tienen la rotación de personal muy alta. Contratan asesores que “investigan” y no detectan esa área, porque el problema sigue.

El problema es muy fácil de detectar: analiza y observa las actitudes de los líderes o del dueño del negocio y es el ambiente laboral que impera en la empresa.

Y al realizar un estudio de relaciones públicas es fácil detectar la situación real por la que pasa el trabajador. Muchos líderes de empresas se olvidan del recurso humano invierten en cursos de mercadotecnia, de ventas, de innovación de productos, en muchas cosas menos en el recurso humano.

Me ha tocado estar en juntas del “líder” regañando y expresando sólo los errores de los colaboradores e incluso cuando su visión no es clara de su producto y de qué piensa el mercado de él, ya que si no le agrada califica al mercado como “poco conocedor”, por que su producto es el mejor. Esto lo llamo como “soberbia empresarial”, pero se la pasa acosando y marcando los errores de su personal. Este tipo de liderazgo desde hace mucho dejó de funcionar en cualquier parte.

Hay un libro que habla de liderazgo, de una forma clara sobre el recurso humano; para empezar, tiene su regla de oro, como le llama en un versículo de la Biblia que dice: “Trata a los demás como te gustaría ser tratado”. Mateo 7:12.

Y si nosotros tratáramos a nuestro personal, a nuestros clientes y a nuestra familia como nos encantaría que nos trataran, sería muy diferente el ambiente laboral, familiar y social. Y yo sólo le puedo decir, una empresa o negocio puede tener un excelente producto, un inmejorable precio, un adecuado canal de distribución y una espectacular promoción y publicidad, si no tiene recursos humanos, nada es.

Al recurso humano hay que atenderlo, escucharlo, capacitarlo, hablar con él, pero cuando se le quiere llamar la atención, hay una técnica que esta empresaria (Mary Kay) plasma en su libro y es la “técnica sándwich”, la crítica entre dos gruesas rebanadas de elogios y en privado. Por decir, es un empleado que trata mal a los clientes, le llamas y en privado, sin el escritorio de por medio, en una sala, te sientas al lado de tu empelado y empiezas a decirle que es un excelente administrador, que lleva la empresa muy bien, etc. Pero que has notado que su trato con los clientes es un área de oportunidad, y él que podría hacer para fortalecer esa área ya, que además observas que es una persona con mucha iniciativa y que si trata bien a los clientes, la productividad de él se incrementaría y le pones metas alcanzables y otorgas un premio, y no necesariamente puede ser dinero, sino viajes, cenas, etc. Pero qué es lo que pasa, tu empleado no vende y le dices en su cara frente a los demás (en tono alto y amenazador) “No sabes prospectar, algo no estarás haciendo bien”, y ni siquiera le dices qué. No lo motivas, no lo capacitas y no lo acompañas a ver dónde está la falla.

Los dueños o líderes de empresas que están sumergidos en la “soberbia empresarial” culpan al recurso humano y no ven que su actitud está hundiendo a la empresa. Y el recurso humano simplemente se va, porque hieren sus sentimientos, no lo escuchan y menos se interesan en él, no con esto digo que le otorguen todo al recurso humano, pero debe existir un equilibrio entre empresario y empleado, y como lo menciona Disney en su libro, “reconoce, recompensa y celebra” los logros de tus empelados y no sólo le menciones las fallas que existan en él, un empleado que está a gusto en la empresa es difícil que cambie de trabajo. Sólo analiza dónde está el error y estás a tiempo de enmendarlo.

Fuente: www.eldiariodecoahuila.com.mx

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